Por lo general, suele ser por la inflamación de los tejidos y de los huesos que sostienen los dientes, esto suele estar provocado por la acumulación de placa.

La placa es una capa de gérmenes que se forma sobre dientes y encías, y suele ser la causante de esta enfermedad. Las bacterias de la placa fabrican toxinas que irritan y dañan las encías. Una enfermedad de las encías no tratada puede ser muy grave, haciendo que los dientes se acaben moviendo o incluso se caigan. De ahí la importancia del cuidado dental.

La enfermedad de las encías puede ser difícil de detectar. Algunas veces puede no causar dolor o irritación antes de ocasionar lesiones permanentes. Por eso, las visitas al dentista son una obligación.

¿Cómo detectarlo?

  • Algunos síntomas son:
  • Sangrado de encías al cepillarse los dientes o al usar hilo dental.
  • Cambio en el color de las encías.
  • En algunos puntos la encía se separa de los dientes.
  • Mal aliento persistente.

¿Cómo se previene?

  • El cepillado de los dientes dos veces al día durante por lo menos tres minutos seguidos y usar hilo dental cada día son fundamentales.
  • Usar una pasta dental que contenga flúor y que sean especiales para gingivitis.
  • Usar un cepillo de dientes de cerdas suaves y finas y asegurase de cambiar de cepillo de dientes por lo menos cada 3 meses.
  • Practicar una dieta saludable, evitando las bebidas azucaradas.
  • Visitar regularmente a tu dentista. Mediante radiografías y una exploración detenida, se puede detecta el problema con anticipación.